Educacion
Educacion

Photo

"Quiero aprender a leer y escribir, y conseguir un buen trabajo para poder mandar a mis hijos a una buena escuela, así también ellos podrán conseguir un buen trabajo."


Reforma educativa en Malawi

En 1994 el Gobierno de Malawi hizo de la enseñanza primaria su máxima prioridad y decidió atacar la desigualdad y las dificultades de acceso, las altas tasas de repetición y deserción escolar y las deficiencias de infraestructura de su sistema educativo. Al dedicar más fondos públicos a las escuelas y hacer la enseñanza gratuita, la matrícula aumentó en un 50% y el sistema educativo concentró sus esfuerzos en ayudar a los pobres. En 1994–95 el 20% más pobre de la población recibió el 16% de todo el gasto público en educación, en comparación con un 10% en 1990–91, mientras que la proporción destinada al 20% más rico disminuyó del 38% al 25%.

La enseñanza primaria universal sigue siendo un gran desafío y una gran oportunidad. Si se hace realidad, millones más tendrán la preparación necesaria para salir de la pobreza. Si no se logra, se crearán las condiciones para una crisis educacional y social en el próximo decenio.

Las tasas de matrícula han aumentado en la mayoría de las regiones, pero la calidad de la enseñanza ha decaído y hay demasiados niños que no asisten a la escuela. Para aumentar la matrícula y ofrecer una educación mejor, los sistemas escolares deben invertir en la formación de maestros y en la mejora de las instalaciones. También tienen que aumentar la participación de la familia y la comunidad y eliminar el prejuicio contra la mujer que limita la demanda de educación para las niñas.

graph

map

En la mayoría de los países sigue habiendo disparidades en la tasa de matrícula entre los ricos y los pobres. En algunos países, la enseñanza primaria es prácticamente universal. En otros la situación es desoladora. Las bajas tasas de retención indican escuelas deficientes, dificultades de acceso y el elevado costo que tiene para los pobres mantener a sus hijos en la escuela.

graph

Como consecuencia de la disminución de las tasas de natalidad, la población mundial en edad escolar sólo aumentará en 9 millones en los próximos 15 años. Pero hay grandes diferencias regionales. En Asia oriental la disminución de las tasas de fecundidad reducirá en 22 millones la población en edad escolar que, en cambio, aumentará en 34 millones en el África al sur del Sáhara. Si se suman los 46 millones que no asisten a la escuela en el año 1998, resulta que habrá que construir escuelas, formar maestros y proveer libros de texto para otros 80 millones de niños en los próximos 15 años. Asia meridional y el Oriente Medio y norte África también enfrentan secias de safíos.


navigationPobrezaEducaciónIgualdad entre los génerosMortalidad maternaSalud reproductivaMedio ambienteMortalidad infantil
PrológoPortadaLos objetivosPreguntas y respuestasLo que tomaráEnlacesNotas y fuentesPara ordenarObjetivos y indicadoresAvances de presna